Un acto vandálico acabó anoche con la rotura de una tubería que llenó de lodo y tierra la rotonda de acceso a La Granja y la Facultad de Veterinaria y generó una situación potencialmente peligrosa que finalmente no ha registrado incidencias gracias a la actuación del personal del Cabildo de Gran Canaria, cuyo Servicio de Carreteras prosigue con la retirada de los restos que invadieron la calzada.

“El acto vandálico comprometió seriamente la seguridad de la circulación e impedía el acceso a la Granja y a la Facultad”, explica el consejero de Obras Públicas, Ángel Víctor Torres, cuyo servicio fue alertado por el personal de la Consejería de Soberanía Alimentaria.

Los operarios del contrato de conservación de la zona Norte comenzaron anoche los trabajos de limpieza con una retroexcavadora para que a las 7 de esta mañana el acceso estuviera transitable. Por la mañana, prosiguieron las labores de limpieza y quedarán culminados a media mañana, cuando una cuba de agua limpiará la zona para dejarla en su estado originario.

A pesar de que la enorme cantidad de agua, ya que era una tubería de 200 milímetros, arrastró una gran cantidad de tierra desde la montaña hacia la rotonda, no se registró ningún accidente. “Por fortuna no pasó ningún vehículo y gracias a la rápida señalización por parte del Servicio de Carreteras no ha habido que lamentar una desgracia”, concluye el consejero.

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