El cuarto de diez hijos se incorporó a este mundo en 1932, en el seno de una familia humilde. La cuna fue la típica de la época: una caja de tomates.

Su infancia, junto a la de sus nueve hermanos, se desarrollaba en labores agrícolas durante el día y asistiendo a clases nocturnas. Gracias a su dedicación al estudio, adquirió una sólida formación que le ha sido fundamental para la gestión de su comercio.

Casado en 1951 con Dña. Teresa Reyes Rodríguez y padre de dos hijos, se dedicó a la agricultura completando sus ingresos como cobrador a domicilio de un comercio de calzado. Esta actividad la ejercía usando un medio de transporte usual en esos momentos: caminando. Con el tiempo se convirtió en empleado del mismo comercio.

Estas actividades le convirtieron en un relaciones públicas y, por ello, conocido por muchos galdenses. Ese fue el acicate, junto al empuje recibido, generosa y desinteresadamente, por D. Juan Corujo, D. José Juan Sosa y D. Juan Daniel Mendoza, para decidirse en el año 1977, a aventurarse en la apertura de su propio comercio en la calle Capitán Quesada, al que sigue vinculado, si bien compartiendo su tiempo, después de jubilado, con otras ocupaciones.

Su espíritu inquieto y perfeccionista le llevó, a los 72 años de edad, a iniciarse en la música. En la actualidad participa de un grupo folklórico como tocador de varios instrumentos.

Hombre generoso como el que más, nunca ha dudado en ayudar al necesitado, tanto con los productos de su comercio como en aquello que estuviera en su mano.

Sus nietos y bisnietos le llaman cariñosamente ABÓ. Con estas tres letras podemos formar su perfil:
A cuantos en su mano han estado
Bienes y aliento ha compartido
Obsequiando siempre con agrado.

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