Nació en Becerril de Gáldar el 16 de Febrero de 1932 en el seno de una familia trabajadora, siendo el quinto de seis hermanos. Muy pronto sintió su inclinación por la carpintería comenzando como aprendiz desde los 12 años en el taller de Don Antonio Dávila, en el mismo centro de Gáldar. Prueba de ello fue la fotografía expuesta en el Museo Antonio Padrón, el año pasado, con motivo de las fiestas de Santiago.

Más tarde se empleó a instancia de su padre Don Carlos Suárez Gutierrez, conocido por Carlitos, en la empresa de David J. Leacock, donde su padre era encargado.

Su espíritu emprendedor y su sentimiento del cumplimiento del deber le llevó a alistarse como voluntario, cumpliendo con su servicio militar como soldado de aviación y sirviendo durante dos años en Sid Ifni, donde ejerció como carpintero profesional.

Concluido el servicio militar continuó trabajando como carpintero en la misma empresa de Mr. Leacock, aunque pronto sintió el deseo de emanciparse y constituir una empresa propia.

Es entonces cuando contrae matrimonio con Elena Santana Jorge, con la cual tuvo sus cuatro hijos.

Es como profesional de la carpintería, donde no conoce días libres, ni festivos ni vacaciones, cuando despliega un trabajo extraordinario y una visión que le lleva a realizar los primeros muebles en serie y diseños propios que vende en toda la isla, etapa de la que cuenta múltiples anécdotas. Es en esta época, en su taller de carpintería de Becerril de Gáldar, cuando crea escuela de carpintería, siendo muchos los carpinteros que hoy se consideran discípulos suyos y que en su día fueron aprendices en su taller.

El afán emprendedor de Manuel Suárez Armas le lleva a no conformarse con el trabajo realizado pese a sus logros, siendo esta una de sus máximas en toda su trayectoria profesional y aspirando siempre a superarse pese a las dificultades de todo tipo.

Siendo solamente un pequeño carpintero con taller, en el modesto barrio de Becerril de Gáldar, es cuando decide constituirse como empresario importador de madera en los inicios de la década de los años 70.

Con muchas dificultades económicas y materiales inherentes a la época, pero con su capacidad de trabajo, afán de lucha y el entonces apoyo principal e incondicional de su mujer, Elena, crea un almacén de maderas que va creciendo y evolucionando poco a poco, hasta constituirse en un referente en el noroeste de Gran Canaria.

El inconformismo de Manuel Suarez Armas y su espíritu de superación le lleva a no sentirse satisfecho con lo conseguido, sino que emprende nuevas aventuras empresariales llegando a abrir un almacén de maderas en la propia capital de Gran Canaria. Ya en esta época cuenta con la ayuda y la incorporación a su proyecto empresarial de sus hijos, lo que viene a constituir lo que podemos denominar el motor y núcleo duro de su empresa, que continúa expandiéndose por toda la isla e incluso hoy cuenta con clientes en todo el archipiélago canario, que consideran a la empresa de Manuel Suárez Armas como una empresa puntera, siendo ya un referente en el sector.

Manuel Suarez Armas no solo ha sabido crear una empresa partiendo de un simple taller de carpintería sino que ha sabido, cosa no siempre fácil, consolidarse y entregar el testigo a la siguiente generación de su familia, que hoy continúa con su proyecto.

Manuel Suarez Armas es hoy ya, y pese a sus 82 años, el guía e inspiración de su familia y ejemplo de empresario comprometido con su proyecto y con su ciudad. Siempre se ha considerado a sí mismo como un trabajador orgulloso de ser de Gáldar.

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