Serapio Suárez Santiago, nacido el 8 de enero de 1934, tiene en la actualidad 80 años. Su rostro muestra el semblante de un hombre amable y sosegado. Toda su vida la ha dedicado al comercio, trabajando muy duro, para procurar  el bienestar de toda su familia. Pertenece a una casta de hombres y mujeres por las que el trabajo se podría  decir que corre por sus venas.

Representa la 3ª generación de una familia de origen  rural de las medianías  de  Gáldar,  que se han dedicado desde siempre al comercio, sus  abuelos, su padre y sobre todo su madre. Nació en La Degollada de Caideros , y allí, junto con sus diez hermanos, pasó su infancia, colaborando y ayudando en todas las tareas encomendadas  por sus padres.

Eran tiempos muy difíciles, apenas había lugar para el juego o los estudios, todos tenían que arrimar el hombro y trabajar muy duro. Eran tiempos de guerra, hambre y miserias. Siendo aún muy jóvenes , se trasladan a Santa María de Guía, donde se establecen en San Roque, comenzando  una nueva andadura, abasteciendo  una nueva clientela local, y repartiendo toda clase de mercaderías a todo el campo en unas condiciones muy complicadas, pues apenas habían carreteras. La mayoría de las veces, eran caminos y veredas de muy difícil acceso, y casi todo se repartía a hombros y en burros.

Su padre marchó a la guerra, y su madre quedó al frente del negocio y la tarea de sacar adelante a todos sus hijos, siendo  niños muchos de ellos. El 31 de diciembre de 1.958 contrae matrimonio con   Doña María del Carmen Mendoza Jiménez y se emancipa del negocio familiar. Se traslada a vivir a Hoya de Pineda, donde en principio vive de alquiler en una casa cueva, dedicándose al comercio junto con su mujer. Construye en unos terrenos de sus padres la que será la vivienda familiar  y la tienda.

Fruto de ese matrimonio nacen sus cuatro hijos:  Inmaculada,  Eleutéria, Zacarías y Lucía. Con la familia al completo y con vistas a un futuro mejor, adquiere unos terrenos en San Isidro el Viejo, donde construye e instala el nuevo negocio familiar,  manteniendo la residencia y el antiguo negocio en Hoya de Pineda.

Una vez establecido el nuevo negocio familiar, en el que implica a toda la familia, trabajando muy duro, cosa nada nueva, fabrica en lo alto del negocio la viviendas  para todas sus hijas. El 25 de marzo de 1.998 sufre un duro revés en su vida, fallece su mujer. Esto conmocionó a toda la familia y ya nada volvería a ser como antes.

En la actualidad vive en San Isidro, con doña Juana Abdel Guillén, con quien ha encontrado de nuevo el amor, la ilusión, y las ganas de vivir.

Cada día, conduce su vehiculo hasta San Isidro el viejo y se interesa por la situación del negocio, y cada dia se preocupa por el bienestar de  toda la familia, conocedor de la crisis y los malos tiempos que corren.  Confiando como siempre , en que esta situación, como otras que le ha tocado vivir, será pasajera.

 

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