Sobre las 12.30 del mediodía daba comienzo la solemne función religiosa, presidida por el párroco Domingo Muñoz. A su término, la imagen salía en procesión acompañada por la Banda Gran Canaria, la junta directiva de la Asociación de Vecinos «El Bermejal» y la corporación municipal, presidida por el alcalde de la ciudad, Teodoro Sosa, además de otros presidentes de asociaciones de vecinos de barrios vecinos.
La imagen recorrió el barrio en dirección hacia la Casa de los Picos, recorrido que hace cada dos años, y donde cada vez que sube desde hace unos años tiene lugar uno de los actos más emotivos con el encuentro con la Virgen de la Paloma que un vecino del lugar donó hace algunos años, justo antes de fallecer.
A la llegada de la imagen, los vecinos habían preparado un recibimiento con salvas y el canto de un himno a la virgen. Antonio Díaz, director de Onda Canaria y vecino del lugar fue el encargado de explicar el significado de la virgen, ya que simboliza el espíritu de unión de sus vecinos y al recordado Manolillo Godoy, vecino que donó la imagen.
Posteriormente, la imagen realizó el camino a la inversa para regresar a su ermita, encontrándose a su paso con vecinos de avanzada edad que ya no pueden acompañar a la imagen y esta les correspondía con una parada ante sus domicilios. A su llegada a la plaza tuvo lugar los vivas a la virgen y el lanzamiento de salvas.
Por la tarde continuaron los actos festivos los juegos infantiles, castillos hinchables, gymkana y una master class de zumba en la cancha polideportiva y la gala artística solidaria fin de fiestas en el salón de actos de la Asociación de Vecinos.
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