Su labor profesional y su trayectoria humana fueron recordadas por el alcalde de la ciudad, Teodoro Sosa Monzón con motivo de la entrega de la Pintadera de Oro de la Ciudad de Gáldar, que le fue otorgada en julio de 2014, expresando hoy su profundo pesar y dando traslado de sus condolencias a su familia por esta sentida pérdida.

D. Félix Moreno nació en Gáldar el 23 de junio de 1929. Hijo de Vicente Moreno Moreno y Juana Díaz Castellano, quienes tuvieron once hijos, de los cuales Félix era el octavo, y hermano del Hijo Predilecto y Primer Premio Canarias de Investigación Científica y Técnica, el doctor Roberto Moreno Díaz.

Estudió cinco años en la escuela pública y, como la mayoría de sus hermanos y hermanas, comienza a trabajar en los tomateros de Mister Harry y en los de Nicolás Rodríguez. De adolescente trabajaba en la herrería de Aquilino Auyanet y más tarde en un taller de reparaciones de bicicletas en la calle Capitán Quesada.

Pero Félix tenía siempre una inquietud y una curiosidad por el tema de la electricidad , la radio y los pocos medios de comunicación de aquellos tiempos, que despertaban un natural interés en él. Por lo que con 16 años comienza su aprendizaje como ayudante con D. Roque Garcia, famoso por reparar tanques de guerra, en el taller que tenía de reparación de radios y electricidad; labor que detiene cuando debe ir a cumplir con el servicio militar donde sirve en trabajos de telefonía y servicios eléctricos.

Cuando termina el servicio militar abre, en la entrada de la Plaza del Mercado de Gáldar, un puesto de reparación de radios, lo que le permite adquirir un local en la calle Aljirofe, frente al antiguo cuartel de la Policia Local y abrir “Instalaciones Eléctricas y Electrodomésticos Félix Moreno Díaz”, con la representación de la famosa marca Philips.

Muchos años de trabajo le permiten construir su casa familiar en la calle Soront Semidán, trasladando la tienda a los locales adecuados en la primera planta de la casa.

Viudo de Josefa Guerra Padrón tuvo dos hijos y cinco nietos. Ya jubilado, vivía con su hija y dos de sus nietos, y con sus perros a los que adoraba, en la casa que construyó para su familia, y continuaba dando sus paseos y disfrutando de haber tenido una vida completa. Descanse en Paz.

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