El acto incluido en la programación del Día de la Mujer fue presentado por Sandra Martín y Lucia González Salgado; precisamente el ballet de Lucía González ofreció dos actuaciones al inicio del citado reconocimiento; “Gracias” de Pablo Alborán y el popular “Imagine” de John Lennon.

Fue el comienzo a una emotiva velada que continuó con las palabras de Toñy que llegaron directas al corazón de los asistentes. Con un agradecimiento al Ayuntamiento y al alcalde de la ciudad, Teodoro Sosa, presente en el acto, a Fomento de Gáldar y a todas las personas que quisieron sumarse a este homenaje. Su improvisado y sincero discurso se dirigió sobre todo a sus hijos, el mayor regalo que le ha dado la vida y el motivo de su lucha diaria y de tantos años de sacrificio.

Sus cinco hijos Yani, Rita, Helen, Juan Manuel y Kilian subieron al escenario y agradecieron “la educación, el amor incondicional de su madre y por estar hechos “de pedacitos de ti”, añadieron.

Y a ellos se sumó el alcalde quien reconoció en Antonia Moreno, Toñy , a una gran trabajadora, entregada en cuerpo y alma a su labor en la limpieza viaria y con un carácter y trato especial hacia todas las personas que acuden a ella, que la hacen siempre ser una gran embajadora del municipio y, sobre todo merecedora de este reconocimiento; que merecen también las personas humildes que han tenido en el día a día la mejor universidad.

Para cerrar el acto los transformistas “Kiki Martínez” y “Flapy” pusieron el broche final a una noche llena de emotivos momentos.

SEMBLANZA DE ANTONIA ISABEL MORENO JIMÉNEZ

Nace en Palma de Rojas el 21 de diciembre de 1960. Sus padre José y su madre Juana tuvieron 7 hijos e hijas, ella ocupaba la cuarta posición entre José Juan, María, Fátima, Raúl, Alexis y Aladino.

Su etapa formativa comienza en la escuelita de Antoñita en La Montaña y luego pasa al colegio público Fernando Guanarteme hasta los 12 años. Deja de estudiar porque no le gustaba, prefiere trabajar. Comienza a trabajar antes de los 14 años en el Almacén de Piche empaquetando tomates, tuvieron que ponerle otra edad para poder contratarla. Luego con 15 años y medio va a la Factoría de Las Palmas de Gran Canaria donde está alrededor de un año. Cambia de profesión durante otro año en la rama de hostería, hasta que permanece durante 4 años en los Giles en los tomateros.

Se casa a los 19 años, fruto de esa relación tiene 5 hijos e hijas, Yani, Rita, Helen, Juan Manuel y Kilian. A quienes tuvo que sacar adelante ella sola ya que se separa de su marido cuando el menor contaba con dos años y éste no se preocupaba de su cuidado. Impulsada por esa separación y sabiendo que el tener una familia es una gran responsabilidad no ceja en su empeño de seguir trabajando donde encuentra. Incluso se muda a vivir a Lanzarote durante 4 años, allí vuelve a realizar gran variedad de trabajos: en un almacén de cebollas, limpiando casas, bares y hoteles.

Cuando regresa a Gáldar comienza a trabajar en el bar de Ca’ Pancho Martín (donde ahora está el restaurante La Cuarta) explica que en aquel entonces ninguna mujer trabajaba detrás de la barra de un bar, no estaba bien visto, allí permaneció 2 años.

Después de esa experiencia la llaman a trabajar en el área de limpieza viaria del Ayuntamiento de Gáldar, donde lleva ya alrededor de 24 años. En aquel entonces fue, junto con otra compañera, de las primeras mujeres en formar parte de una plantilla masculinizada, ya que llevaban 10 años sin tener mujeres en ella. Fue una etapa bastante incómoda ya que comenzó en el barrio de San Isidro y al estar en la calle todos los hombres la miraban todo el rato e incluso le silbaban, diciéndole piropos y tocando la pita de los coches mientras desarrollaba su trabajo.

Estuvo un tiempo sin trabajar en el Ayuntamiento entre un contrato y otro y, mientras esperaba, decidió volver a los Giles donde recogió 7 selemines de tomateros, puesto que no podía permitirse estar tiempo sin trabajar.

En su rutina diaria el trabajo ocupa la mayor parte de su tiempo, dispuesta siempre para trabajar cuando la solicitan, casi no tiene tiempo libre. Se autodefine como una mujer fuerte, siempre dispuesta a ayudar a los demás, tiene muchas anécdotas al respecto: mediando en peleas, haciendo favores, etc. Considera que este trabajo ha sido muy enriquecedor, la calle ha sido su universidad y la que la ha enseñado a lidiar con todas las personas y a conocerlas más.

Sin embargo, el motor de su vida y lo que le llena el corazón es su familia, para la que siempre ha estado presente. Su lucha más feroz ha sido contra la droga, al haber sido testigo del daño de ésta por su trabajo, no ha querido que llegue a su hogar. Disfruta mucho cuando está en casa ocupándose de sus hijos e hijas, así como de su nietos Yani y Marcos Raúl y su nieta Daniela.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.