Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil han denunciado el pasado 25 de agosto, a dos personas de nacionalidad española y vecinos del municipio de Arucas, como presuntos autores de una infracción administrativa a la Ley 42/2207, de 13 de diciembre, de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

Comienzo de la investigación

La colaboración ciudadana ha sido fundamental para la identificación de estas personas, recordando que la Guardia Civil dispone de una dirección de correo electrónico, sugerencias@guardiacivil.org , cuya finalidad es la atención general al ciudadano, sirviendo además de canal para recibir informaciones sobre asuntos que pueden iniciar una investigación.

Trampas

Tras recoger varias manifestaciones de personas, los agentes del SEPRONA pudieron averiguar que dos vecinos de Arucas se dedicaban a la citada actividad en la zona de Caideros, en los Altos de Gáldar.

Para la captura de las aves habían preparado un terreno rural con semillas, creando un cebadero y un bebedero, al que acudían aquellas para beber y refrescarse, sobre todo con estas altas temperaturas.

En el lugar se colocan trampas consistentes en redes sujetas con palos y que, tras accionar un cordel, se caen sobre las aves que vienen a beber y comer; mientras los cazadores se ocultan tras un parapeto compuesto por vegetación del lugar y redes de color camuflaje.

Infracción

De esta manera los agentes de la Patrulla del SEPRONA pudieron localizar a los cazadores el pasado día 25 en la citada zona, tras haber capturado tres ejemplares de aves que tenían ocultas en unas mallas y que tuvieron que ser repuestas con agua para, una vez en condiciones, soltarlas en el mismo lugar de su captura.

En esta ocasión serán los dos cazadores serán denunciados por infracción al artículo 80 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, por cazar aves silvestres, en este caso varios ejemplares de los conocidos “jilgueros” o “pintos” (Carduelis carduelis); la tramitación del correspondiente expediente sancionador corresponderá al Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, llevando aparejadas multas de hasta 6.000 euros.

Existen varios grupos o personas que actúan de forma solitaria que se dedican a la captura y posterior venta de las mismas, en ocasiones se venden a compradores de la península; estas capturas indiscriminadas merman peligrosamente la población de las aves silvestres y es por ello que el Seprona agradece la colaboración ciudadana, la cual es muy necesaria para estos casos.

Posibles delitos

Por otra parte, ante capturas de aves silvestres, valorando la cantidad de captura y el tipo de protección jurídica de la especie de que se trate, se

pueden cometer delitos como por ejemplo el recogido en el artículo 334 del Código Penal.

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