Gáldar vivió este martes una noche de víspera de todos los santos con una multitud de actos que cubrieron la demanda festiva y con las dos vertientes que ha tomado en los últimos años: la noche de Halloween para los más pequeños y los tradicionales finaos organizados por Surco y Arado.

Desde las 17.30 horas comenzó en la Casa de la Juventud un asadero de castañas en el que también se pudo disfrutar de manualidades y del aprendizaje sobre cómo celebraban nuestros antepasados esta celebración.

La Agrupación Folclórica Surco y Arado volvió a ser este año todo un ejemplo de recreación de estas tradiciones, con el quinto baile de finaos que convirtió una vez más la sede del grupo, en la antigua vivienda de Pedro Espinosa, en una casa familiar del siglo XIX, en donde los familiares lloraban al ser querido fallecido. Así, mientras las mujeres de la familia rezaban el rosario, los hombres jugaban a la baraja. No faltó la música de la agrupación invitada, Casa de Aguilar – San Francisco de Asís, y las tradicionales castañas de esta noche.

Mientras, en la plaza, la “Noche de Brujas” organizada por Fomento de Gáldar hacía las delicias de los más pequeños, con los pintacaras, talleres de manualidades, túnel del pánico y dj.

También en Barrial, los vecinos de la calle Puerto Rico se unieron para convertir dicha vía en un auténtico pasadizo del terror, con zombis y otros seres monstruosos que sembraron el terror a grandes y pequeños.

 

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