A las seis de la tarde en punto, en el cielo de Barrial retumbó el volador que dio inicio al baile anual por las calles del barrio. Era el momento más esperado del día y del año por los vecinos del lugar para bailar su rama número 43.

En ese momento, varios miles de personas comenzaron a bailar por las calles del barrio junto a la Vitamina Band, con las paradas de rigor para refrescarse con el agua lanzada desde las azoteas.

Precisamente una de las que más contribuyó a ese refrescante colectivo fue la de la familia Garcia Moreno, en la calle Juan de Soria, desde donde se lanzaron cientos de litros de “agüita” fresca.

Uno de los momentos más entrañables tuvo lugar nada más comenzar la enramada, cuando al paso por la Residencia Genoveva Pérez, los trabajadores municipales asomaron a los mayores par que pudieran disfrutar también de la rama.

En el estadio fue el cambio de banda, entrando la Charanga La Aldea y renovando las ganas para seguir bailando hasta pasadas las 10 de la noche.

Cuatro horas de baile que dieron para mucho, pero a pesar del trote, hubo algunos que aguantaron hasta altas horas de la madrugada.

Este domingo tendrá lugar el día grande con la celebración de la función religiosa y la posterior procesión. Por la tarde, la ordeñada de la vaca, la batalla de flores y la gala artística con Vocal 7 completan los actos del día grande.

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