El alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, ha firmado este jueves junto a su propietaria la compra de una parcela rústica de 1201 m2 ubicada en la zona de La Palmita, en Barranco Hondo de Arriba, por valor de 5.092 euros, que estará destinada a la instalación de un sistema de depuración natural que depurará las aguas fecales de los pagos de esta zona.

Para ello, el consistorio contará con la financiación del Consejo Insular de Aguas del Cabildo de Gran Canaria, que ha incluido en su presupuesto una partida económica para la instalación de estos sistemas a través del proyecto de instalación de depuradoras biológicas en asentamientos rurales en el interior del paisaje cultural de Risco Caído y Las Montañas Sagradas de Gran Canaria, dotado de un millón de euros.

La Concejalía de Medio Ambiente, que dirige Ulises Miranda, está trabajando ya en la redacción del proyecto técnico de este sistema de depuración natural para el tratamiento de las aguas residuales urbanas del que hasta la fecha solo existe un ejemplo en la isla de Gran Canaria, ubicado en el pago de Acusa, en Artenara.

El sistema planteado, que cuenta con la adaptación a la legislación medioambiental, se fundamenta en un primer tratamiento de digestión anaeróbica, el cual se desarrolla en un “tanque” cerrado, para posteriormente pasar a una fase aeróbica en un humedal. La digestión anaerobia es un proceso natural que se materializa en diferentes fases durante el proceso de degradación del sustrato, interviniendo en cada una de ellas diversas poblaciones de bacterias.

De esta manera en la primera fase se logra la degradación de toda la materia orgánica, con una reducción de aproximadamente el 80% de los contaminantes de las aguas residuales que se tratan, para finalmente en la segunda fase culminar la reducción de dichos contaminantes.

En contraposición con los sistemas artificiales, el planteado permite la valorización de residuos ya que se degrada en su totalidad la materia orgánica contenida en las aguas residuales urbanas, de manera que finalmente resulta un efluente rico en nutrientes y apto para ser utilizado como agua depurada y regenerada. Al no utilizar maquinaria se obtiene una Huella de Carbono negativa con la producción de oxígeno y nutrientes y su versatilidad permite una integración perfecta en el medio.

Actualmente las aguas negras de la zona llegan a un pozo negro ubicado en la zona que el consistorio se encarga de vaciar y limpiar periódicamente. Con este nuevo sistema -explicó el concejal- se logrará un sistema resiliente capaz de filtrar las aguas negras de manera natural y obtener agua completamente reutilizable que a través de la creación de un humedal contribuirá además a recuperar la biodiversidad en el entorno.

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