Tras el éxito de sus convocatorias de enero y febrero, El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada y la Casa-Museo Antonio Padrón-Centro de Arte Indigenista, ambos en Gáldar, vuelven a unir sus fuerzas para ofrecer a las familias un viaje en el tiempo y en el arte a través de la alimentación. En el marco de la celebración del Día Internacional de los Museos, los talleres ‘Museos con sabor a mar y tierra’ proponen una experiencia conjunta para niños y niñas mayores de seis años y sus familias. Con ella podrán descubrir los recursos naturales que utilizaban las antiguas poblaciones de la isla para alimentarse, así como, después, en la dieta popular de la sociedadcanaria de mediados del siglo XX.

La actividad es de nuevo gratuita, aunque las plazas son limitadas. La siguiente convocatoria del taller será el día 21 de mayo, en horario de 10:00 a 13:00 horas. La inscripción se puede realizar a partir del día 16 de mayo, y tendrá que realizarse con un correo electrónico a la dirección cmapadron_deac@grancanaria.com, de la Casa-Museo Antonio Padrón-Centro de Arte Indigenista. Para más información, se puede contactar directamente con la sede museística de Gáldar en el teléfono 928 45 40 35.

La propuesta coordinada tiene como objetivo descubrir los nexos entre los dos museos galdenses con una actividad para toda la familia. El taller se inicia en el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada. Allí se aprovecha el espacio del yacimiento para organizar un divertido juego de pistas en el que las familias descubren algunos de los recursos naturales que aprovechaban las antiguas poblaciones de la isla para alimentarse. Las ricas jareas, el gofio, la leche…, entre otros alimentos, sirven de punto de partida para enlazar con la obra pictórica del autor indigenista Antonio Padrón. Al final de la visita, se unen ambos mundos en la Casa-Museo que lleva el nombre del emblemático artista galdense.

Trabajo familiar en valores

Según explica Macarena Reyes, responsable del proyecto en Cueva Pintada, “se ha seleccionado la alimentación como nexo de unión entre la obra pictórica de Antonio Padrón y el aprovechamiento de los recursos naturales de la población indígena”. En el caso de la obra padroniana, hay también en ella un claro reflejo de la dieta popular de la sociedad canaria, hecho que se usa para poner en valor la necesidad de recuperar los alimentos no procesados e incorporarlos en una dieta saludable. Esto significa que se pretende también realizar un trabajo en valores. “Queremos poner el gusanillo en las familias acerca de la necesidad de mantener una alimentación sana”, apunta Reyes.

El yacimiento de Cueva Pintada es un claro reflejo de la convivencia de varios modelos de alimentación a lo largo del tiempo. En el taller se enumeran, por ello, tanto los alimentos que consumía la sociedad indígena, como los que aparecen reflejados en los cuadros de Antonio Padrón.

De museo en museo

La actividad arranca siempre en las instalaciones de Cueva Pintada, donde se lleva a cabo una acción de iniciación y motivación, haciendo un recorrido por los principales alimentos que conformaron el pasado indígena, por un lado, y de la dieta popular de la sociedad tradicional canaria, por el otro. El taller continúa con un juego de pistas desarrollado en el espacio del yacimiento arqueológico. Cada familia tiene que encontrar distintos elementos relacionados con la obra de Antonio Padrón que enlazarán directamente con la segunda parte de la visita, que tiene lugar en la Casa-Museo del pintor, ubicada a pocos metros, en el mismo casco histórico de la ciudad de Gáldar.

Después de recorrer las salas del espacio museístico, la actividad culmina con el taller de jareas. Aquí aparece el elemento marino, tan representado en la obra de Padrón, pero también importante en el pasado prehispánico de la isla, el pescado formaba parte de la dieta alimenticia de las poblaciones indígenas.

Esta iniciativa, que ha sido diseñada por los equipos educativos de ambos museos, forma parte del programa anual de largo recorrido de talleres destinados a familias y desarrollado entre los meses de septiembre y julio. Cada mes se trabaja una temática distinta y, en este caso, al tratarse de una colaboración entre Cueva Pintada y Casa-Museo Antonio Padrón, se ha tratado de buscar uno de los numerosos nexos que unen ambas instituciones. Esta propuesta se evaluará y, a partir de los resultados, se podrá plantear volver a programarla y adaptarla para los centros educativos.

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