Según un estudio sobre el alcance y los efectos de la medida realizado por la Comisión Europea y presentado al Parlamento en 1999, el cambio de hora tiene impactos “positivos” no sólo sobre el ahorro sino sobre otros sectores como el transporte, las comunicaciones, la seguridad vial, las condiciones de trabajo y los modos de vida, la salud, el turismo o el ocio.

Sin embargo, los más críticos con el nuevo horario apuntan a que dichos estudios carecen de fundamento al no incluir todas las variables y apuntan a que el ahorro energético es muy reducido o nulo, para todo los quebraderos que implica.

Sea como fuere, esta noche entraremos de nuevo en el horario de invierno, ganando una hora de sueño pero perdiendo horas de luz, ya que desde las 18.30 horas de la tarde ya habrá oscurecido.

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