El Ayuntamiento de Gáldar celebró el pasado jueves una sesión plenaria extraordinaria en la que quedó aprobada, con los votos a favor del grupo de gobierno (BNR-NC) y la abstención de los partidos de la oposición (CC, PSOE, PP, UxGC y concejala no adscrita a grupo político) el techo de gasto y las líneas generales del Presupuesto General del Consistorio para el próximo año 2018.

La concejala de Hacienda, Valeria Guerra, explicó los detalles del próximo presupuesto de la administración, que serán aprobados en los próximos meses. Así, la corporación prevé en 2018 el aumento de los ingresos en más de un 8% respecto a 2017, llegando hasta los más de 28,6 millones de euros, frente a los 26,3 del presente ejercicio, muy cerca de las cifras manejadas en los años previos al estallido de la burbuja inmobiliaria y el comienzo de la crisis económica.

En el capítulo de gastos, el consistorio trabaja con una previsión de 25 millones, más de un 12% con respecto a 2017. Se da la circunstancia de que, por primera vez en más de dos décadas, el gasto anual municipal será mayor a la deuda total pendiente de pago del consistorio, que descenderá a finales de 2017 a 19 millones de euros, frente a los más de 31 del año 2007.

El alcalde del municipio, Teodoro Sosa, explicó además que el Ayuntamiento cuenta ahora mismo con la capacidad económica suficiente para asumir a través de las partidas económicas previstas en el capítulo de gastos el pago de la deuda histórica, que cada año desciende a un ritmo superior a 1,5 millones de euros, lo que posibilitará destinar los más de 4 millones de euros de superávit del presupuesto de este año a obras financiaremente sostenibles.

Entre ellas, las dos obras planteadas por el grupo de gobierno contemplan la construcción de un parque eólico en la zona de Botija, con dos aerogeneradores capaces de producir a través del viento, la energía suficiente para suministrar el alumbrado público de todo el municipio. Esta inversión permitiría ahorrarse al Ayuntamiento el coste del alumbrado público, que ronda los 500.000 euros anuales.

El comienzo de la obra está a expensas de que el Gobierno de España convoque el aumento del cupo para las islas de unos 300 megavatios en materia de energías renovables logrado por Nueva Canarias en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2017, ya que el proyecto ya ha sido calificado de “interés general” por el Gobierno canario.

La otra gran obra sería la construcción de un aparcamiento en el solar trasero a la gasolinera Cepsa, ubicado en la calle Real de San Sebastián, si finalmente no prospera el proyecto de construcción de un párquin subterráneo bajo las canchas deportivas del CEIP Antonio Padrón ya que, después de cerca de dos años, el consistorio continúa esperando por el informe de desafección del suelo con el que se comprometió el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en su visita al municipio en enero de 2016.

El Ayuntamiento compraría esta parcela, actualmente en manos privadas, para iniciar la construcción de un edificio de seis plantas con capacidad para más de 200 vehículos siempre y cuando las prospecciones arqueológicas, que se están ejecutando desde hace unas semanas, descarten la presencia de vestigios arqueológicos que imposibilitaran la construcción del edificio.

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