El misterioso mundo de los rezados centra este año el acto institucional del Día Internacional de la Mujer Rural que celebra la Casa-Museo Antonio Padrón. Centro de Arte Indigenista, en Gáldar. Esta vez, el museo del Cabildo ha programado la proyección de un documental, un homenaje a la santiguadora María de las Mercedes Franco y la presencia de otras dos santiguadoras que recitarán diversos santiguados.

El evento que organiza el museo se abrirá a las 19.30 horas de este sábado, 13 de octubre, con un pregón a cargo de Manuel Díaz, un hombre que alimenta al tiempo al alma y al espíritu, pues compagina su faceta de poeta con la de panadero.

Más tarde tendrá lugar la proyección de un documental elaborado por el artista Paco López donde se recogen testimonios de santiguadoras y de expertos y expertas sobre la materia, así como una visión de su presencia en la obra del propio Antonio Padrón.

A continuación, se rendirá homenaje a María de las Mercedes Franco, una santiguadora fallecida en 2011 y que dejó una profunda huella en Gáldar y la comarca noroeste de Gran Canaria en general. Su bisnieto, Pedro David Monzón, se encargará de glosar su biografía en un acto que cuenta con la colaboración de la Consejería del Sector Primario y Soberanía Alimentaria del Cabildo, el Ayuntamiento galdense y la Fundación Cajamar.

Por último, dos santiguadoras del municipio de Gáldar, María Luján y Rita Mendoza, pronunciaran santiguados para que el público pueda sentir y escuchar en vivo y en directo el misterio y la magia de estos rituales tan profundamente enraizados.

Además, la pervivencia de los rezados o santiguados al pasar de generación en generación alienta la exposición ‘Santiguadoras: señas de aprecio’, un proyecto de Paco López y Dácil Díaz que incluye tres intervenciones distintas en la Casa-Museo Antonio Padrón. Centro de Arte Indigenista, en Gáldar, dentro de un programa con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural.

La sugerente muestra, un cruce de propuestas en busca de un mensaje común alrededor de la figura de la santiguadora y su legado, permanecerá abierta hasta el día 28, con entrada gratuita. El horario de visita es de 10.00 a 18.00 horas de martes a domingo.

La primera de las intervenciones, la más expositiva, se concentra en El Voladizo del museo y guarda relación, según explica el propio Paco López, con la capacidad de las santiguadoras “para hacer sentir mejor”, una idea que ha inspirado una serie de objetos donde se fusionan zarandas, radiografías de rayos X e iluminación.

Entre El Voladizo y el patio del museo se levanta también una instalación contundente, un muro de picón, que evoca los ritos ligados a la fertilidad y a las buenas cosechas de las harimaguadas aborígenes.

Por último, en el patio de la Casa-Museo Antonio Padrón. Centro de Arte Indigenista se yergue una pieza escultórica creada a partir de la estructura que servía para dar soporte a las antiguas pilas para destilar agua, que se combina a su vez con un artefacto actual, en este caso un proyector. “En muchos de los cuadros de Padrón aparecen santiguadores invocando la lluvia como una bendición para el campo”, recuerda López.

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