Este sábado ha fallecido a los 75 años de edad Lina Delgado Medina, primera mujer que ingresó en el cuerpo de la Policía Local de Gáldar a finales de la década de los 70 del siglo pasado, lo que la convirtió también en la primera mujer policía local del archipiélago. Nada más conocer la noticia el alcalde del municipio, Teodoro Sosa, ha trasladado sus condolencias a sus familiares en nombre de la corporación municipal.

El alcalde de la ciudad la ha recordado como una mujer valiente, adelantada a su tiempo y firme defensora de los valores igualitarios en la sociedad. “Una mujer que rompió moldes y no quiso acoplarse a los cánones de una época para defender los valores de la independencia de la mujer”, como se refirió a ella en el acto de homenaje que le brindó el Ayuntamiento de Gáldar en marzo de 2015 con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Lina Delgado nació en Gáldar, aunque residía desde hace años en Lanzarote, donde ejerció como docente, e ingresó en el cuerpo de la Policía Local por invitación del alcalde Antonio Rosas. La corporación necesitaba entonces de un agente que hablara idiomas y ella dominaba el inglés debido a su relación con la familia del empresario británico Mr. Leacock, del que su abuelo materno, Jacinto Medina, era capataz, por lo que comenzó a prestar servicios de seguridad y atención ciudadana.

Durante el acto de homenaje brindado por el consistorio galdense en 2015 Lina recordaba el revuelo que significó que una mujer entrara a formar parte del cuerpo policial, aunque, aseguraba, con su trabajo se ganó el respeto de la ciudadanía, un ejemplo que, aunque pronto dejó de formar parte del cuerpo, contribuyó a cambiar los esquemas de una sociedad que abandonaba la dictadura y abría caminos hacia la democracia y la igualdad de roles entre hombres y mujeres en la sociedad.

Posteriormente Lina Delgado ejerció como docente en una academia de idiomas propia, impartió clases de inglés en el colegio Antonio Padrón y fue conserje en el IES Saulo Torón. Supo canalizar su sensibilidad a través de la poesía, publicando en 1982 ‘Soy esa Mujer’, donde escribió:

Soy esa mujer que insatisfecha vive

por lo que en este mundo no ha podido acabar.

Y soy esa mujer que no ha alcanzado aquello que quería.

Soy esa mujer que escribe y escribe

Y sueña…

Y sus cuartillas se las lleva el viento.

Soy esa mujer que ama y que aborrece

Y que ríe, y que canta, y que llora…

Porque al amor se abraza y acusa al desengaño.

Soy esa mujer a la que llaman loca.

Soy esa mujer a la que todos quieren.

Soy un poco de mí, y otro poco de ti,

Y algo de aquella otra.

Soy una y soy múltiple.

Soy toda y soy nada.

Soy, en fin, una simple mujer.

Durante toda su vida Lina continuó dando ejemplo y luchando por equilibrar el papel de la mujer en la sociedad, valores que transmitió a sus descendientes y del que siempre hizo gala en su vida diaria algo que, sin duda, ha contribuido a abrir caminos en la sociedad galdense.

Su capilla ardiente se encuentra instalada en la sala 208 del Tanatorio de San Miguel, en Las Palmas de Gran Canaria.

Descanse en Paz.

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